viernes, 10 de junio de 2011

NEUROCIENCIA Y EDUCACION


Memorizar no es malo, es cómo funciona el cerebro esencialmente, pero hay ocasiones en las que  relacionando y comparando la información, el aprendizaje se hace más efectivo. Y si esa información está asociada con el placer, entonces  se obtiene un aprendizaje más que seguro.

Aprender es un proceso innato del ser humano, siempre estamos en constante aprendizaje. Este proceso adquiere mayor relevancia cuando se traduce en el plano educativo, en la escuela. Todos hemos pasado por malas experiencias  en esa etapa, ya sea por los malos profesores, por las clases aburridas o por las interminables horas de pizarra, abrumadas por infinitos números y palabras que más parecían jeroglíficos. Todos, indescifrables. Pero, alguien se ha preguntado ¿Por qué?
Felizmente, hoy en día el estudio de la conducta y de los hábitos del ser humano, así como del funcionamiento completo de nuestro cerebro, ha permitido encontrar algunas respuestas y ha colaborado con una mejor implementación en el campo educativo. Los grandes avances de la neurociencia han consentido develar los mecanismos cerebrales que hacen posible el aprender, el recordar y el grabar la información de manera permanente en el cerebro.



El placer de aprender

Según Judy Willis, neurocientífica e investigadora de la relación entre educación y neurociencia, en el proceso de aprendizaje es necesario valorar dos puntos cardinales, en primer lugar, el estado de ánimo del alumno, es decir, la predisposición que éste tenga hacia la captación de una información novedosa:
Si el alumno está contento, la información recepcionada será aprendida con mayor facilidad, de lo contrario, las horas frente al profesor poco o nada habrá valido la pena.
Por eso resulta tan importante la metodología en la enseñanza el segundo punto, porque depende en gran parte de la manera cómo el estudiante se predisponga para aprender. Según la investigadora:
Son las emociones las que conducen la memoria, esto significa que si las emociones son placenteras, el rechazo a información novedosa  será menor, y por ende, el aprendizaje más efectivo.
Para la neurociencia al cerebro se le agiliza el aprendizaje cuando se incorpora mediante esquemas, mapas, gráficos y cualquier otra herramienta que permita la formalidad y el orden. La información mostrada de forma organizada y estructurada incorpora una actitud positiva para captar la atención del alumno. Dicha información se maximiza cuando ésta se relaciona con aprendizajes previos, es decir, vivencias personales que los alumnos tienen y que permiten entender mejor lo aprendido.


El aprendizaje relacional
La neurociencia continúa desenredando los mecanismos del cerebro y en el ámbito educativo ha colaborado mucho. Según el neurocientífico Ignacio Morgado, actualmente se ha podido concluir que la educación memorística ha sido correcta, pese a haber sido satanizada por mucho tiempo.
El memorismo resulta la mejor forma de aprender muchos conceptos que se determinan por hábitos o formas de hacer las cosas. Una suma siempre será la misma, por eso se repite hasta memorizarla. Sin embargo, existen otras formas de aprendizaje, como el relacional, que consiste en aprender hechos, episodios y circunstancias en la vida que, más que repetir, requiere relacionar cosas. Cuanto más cosas comparamos, cuanto más relacionamos, más y mejor aprendemos, afirma el neurocientífico.

El proceso de aprendizaje
Para la investigadora Judy Willis, toda información novedosa, antes de ser aprendida, debe pasar por tres importantes filtros en nuestro cerebro, Estos filtros favorecen la discriminación y la atención del cerebro a lo que realmente le interesa absorber como aprendizaje. Los filtros están presentes en el sistema de aprendizaje:  el sistema reticular de activación , el filtro positivo de la amígdala y la intervención de dopamina.

Cada uno de ellos se determina por las emociones, si son positivas, el acceso de la novedad al cerebro se realizará con mayor rapidez. Si el cerebro detecta estrés puede combatir y bloquear la información. El neurocientífico Ignacio Morgado, agrega a lo expuesto, que las emociones son de relevante importancia para el aprendizaje, porque determinan finalmente la decisión del ser humano al elegir entre varias opciones. El uso de la razón se mantiene limitado al análisis de las probabilidades, pero es en la decisión final que las emociones determinan la elección según las sensaciones que nos producen.
Esto significa que, cuando mejor sea el ambiente para aprender, mejor será el aprendizaje. Por eso es importante la didáctica en el proceso educativo. Está claro que no sólo el memorismo resulta beneficioso, sino que también existen ciertas maneras según sea el caso de lo que se requiere aprender. Cada vez los niños son más hábiles y más veloces en su pensamiento, por eso es necesario mejorar las herramientas para capturar su atención.
Es por todo esto que la educación debe centrar sus esfuerzos en captar la atención del alumno  con la mayor variedad de posibilidades, siempre buscando estimular la satisfacción de éste en el proceso educativo. La transferencia de información  estructurada  utilizando medios agradables, permitirá que el alumno capte la información  placenteramente.
La variante de educar relacionando experiencias, puede resultar satisfactoria si a lo expuesto, se suma un correcto manejo de las emociones. Gracias al aporte de la neurociencia es posible que los profesores y las clases dejen de ser aburridas y por el contrario,  el aprendizaje sea, una actividad placentera y efectiva. Sencillamente, inolvidable.

lunes, 6 de junio de 2011

DOCTRINA DE LA NEURONA

Antes de que la doctrina de la neurona fuera aceptada, se daba por hecho que el sistema nervioso era una retícula, o un tejido conectado, más que un sistema compuesto por células  discretas.

La primera dificultad para aceptar la doctrina se debió en parte a la dificultad para visualizar las células usando microscopios, los cuales no habían sido suficientemente desarrollados como para permitir imágenes claras de los nervios. Mediante las técnicas de tinción,  de células de la época, una sección de tejido neuronal se mostraba bajo el microscopio como una red compleja, y las células individuales eran indistinguibles

La técnica de tintado se basaba en una solución de plata y sólo tintaba una célula de cada cien; logrando aislar la célula para su visualización y mostrando que las células están separadas y no forman una red continua.

A pesar de que la doctrina de la neurona continúa siendo el principio central de la neurociencia moderna, ciertos estudios recientes aún cuestionan este punto de vista y han sugerido a los científicos la necesidad de ampliar los estrechos límites de esta doctrina. De entre los más serios desafíos a la doctrina de la neurona destaca el hecho de que las sinapsis eléctricas  son más comunes en el sistema nervioso central de lo que antes se pensaba.

domingo, 5 de junio de 2011

Desarrollo de la matemática educativa




La Matemática Educativa  es  una disciplina  relativamente joven,  y esta denominación suele causar confusión sobre  su tema; da la impresión de ser un tipo especial de matemática, como es el caso de las  matemáticas aplicadas o las  discretas  o las  finitas, lo cual es erróneo ya que la problemática en que ésta  trata de incidir es aquella relacionada con la matemática escolar, que no es la misma de la que se ocupan los  matemáticos profesionales, ya que ésta sufre ciertas modificaciones para ser incorporada a los planes y  programas de estudio de los diferentes niveles del sistema educativo. La mayoría de las actividades de la  Matemática Educativa  están relacionadas con la problemática que se presenta en el aprendizaje y enseñanza de las  matemáticas. La denominación varía de acuerdo a las diferentes regiones geográficas ya que en Europa se  denomina Didáctica de las Matemáticas,  para los de habla inglesa Mathematics Education y  Educación   Matemática en varios países de habla hispana.
En el caso de la Matemática Educativa, como disciplina académica construyó una identidad que favoreció al desarrollo regional, permitió integrar comunidades organizadas en la vida académica y en la acción social que se vincularon con la cultura, y apostó por el cambio y la crítica a un orden establecido, ya que planteó el reto de democratizar el aprendizaje de las matemáticas entre la población.
de manera progresiva, la comunidad de Matemática Educativa instauró espacios académicos para formar especialistas (profesores, licenciados, maestros y doctores) que hicieran posible su titánica labor. Tuvo que establecer programas de investigación bajo el cobijo de paradigmas diversos, sistemas de valoración sobre el trabajo académico y mecanismos de institucionalización del saber a través de prácticas diversas. Además, tendió puentes entre la comunidad y la sociedad mediante la divulgación, la formación permanente y la acción directa en la toma de decisiones.